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El 'Monstruo de Aramberri' regresa a casa

Cultura •

Tras ser estudiado en Alemania y Coahuila, el pliosaurio ha vuelto a Nuevo León. Los restos fósiles se encuentran en custodia en la Facultad de Ciencias de la Tierra de la UANL.

Linares • Después de ser un errante por años, el pliosaurio más famoso de Nuevo León regresó al terruño.

Tras permanecer en Alemania y en Coahuila para su estudio, el llamado Monstruo de Aramberri llegó a Nuevo León hace algunas semanas para ser custodiado por la Facultad de Ciencias de la Tierra de la UANL.

Al ser los restos fósiles mejor conservados y más completos descubiertos en todo el mundo, el de Aramberri sigue siendo el pliosaurio más reconocido por investigadores.

Por ello dentro de poco llegará una investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México para realizar nuevos estudios al material.

“Han tenido un peregrinaje amplio desde su extracción. Fueron a Alemania para prepararlos, y una vez terminados los estudios fueron al Museo del Desierto para hacer las réplicas y ahora los tenemos aquí”, expone el doctor Javier Aguilar Pérez, coordinador de la Colección de Paleontología en la mencionada facultad.

El Monstruo, como se le llama al Liopleurodon ferox, fue descubierto por el estudiante Mario Alberto Mancilla en 1985, e inmediatamente fue trasladados al Museo de Historia Natural de Karlsruhe en Alemania.

Con 150 millones de años de antigüedad, el pliosaurio de Aramberri pudo llegar a medir cerca de 20 metros. Su cráneo pudo medir entre tres y cuatro metros de longitud, con colmillos que superaban los 45 centímetros de largo.

Casi completo

Grandes piedras con pesos que superan los 45 kilogramos es lo que se puede advertir en uno de los salones de la antigua Hacienda de Guadalupe ubicada en La Petaca (Linares), hoy convertida en Facultad de Ciencias de la Tierra.

Como si fuese un rompecabezas gigante, Aguilar Pérez va contando las piezas que dan forma al gran reptil marino.

“El trabajo del paleontólogo es armar este rompecabezas atendiendo un modelo previo, ése es el gran problema que tenemos cuando no existe un modelo anterior, y si no se tienen todas las partes es imposible llegar hasta conocer el nivel de la especie, que es el caso del Monstruo, le falta el nombre y apellido por así decirlo”.

A Linares falta de llegar parte de la columna, pues las piezas están siendo consolidados para evitar fracturas, esto debido a la fragilidad y peso de los fósiles.

Para exposición

Los restos fósiles del reptil marino ya fueron expuestos en el estado con anterioridad. Como en la muestra Fósiles marinos en Nuevo León, que exhibió el Museo de Historia Mexicana en 2007.

Un año después, una parte de los fósiles se mostró en el Centro Cultural de Linares.

Su llegada a la Facultad puede motivar una exposición a futuro, una vez que se haya armado en su posibilidad al Monstruo.

“La intención a futuro, desde luego, armar un modelo con estos restos y desde luego tener una exposición”, refiere Aguilar Pérez.

Una de los atributos de este pliosaurio es su gran estado de conservación, ya que de las excavaciones se logró recuperar más del 70 por ciento.

Lo que sí hace falta es el cráneo del animal, del cual no se pudo recuperar hace 27 años que se descubrió.

“Faltan localizar partes del cráneo… no sé si haya una investigación de campo próximamente para ver si se puede encontrar algo”, expuso.

A casi 30 años de la aparición del Monstruo de Aramberri, es hasta estos días cuando sus restos regresan a Nuevo León, a su casa.

A 27 años

El Monstruo de Aramberri fue descubierto por el estudiante Mario Alberto Mancilla en 1985, en un ejido de ese municipio de NL.

Sus restos se enviaron al Museo de Historia Natural de Karlsruhe, Alemania, para su estudio. Después al Museo del Desierto para elaborar réplicas de las piezas.

Sólo se ha expuesto en la muestra Fósiles marinos en Nuevo León, en el Museo de Historia Mexicana en 2007 y un año después en el Centro Cultural de Linares.